El panel de A la Barbarossa analiza las nominaciones de Gran Hermano, enfocándose en Eduardo, padrastro de una participante, nominado por la casa como posible planta por su cercanía a grupos y falta de conflicto.
Eduardo defiende su posición explicando alianzas con Emmanuel y Manuel, negando ser planta y comparando el juego a póker o ajedrez social, mientras el panel lo tilda de florcita de Andrea del Boca y políticamente correcto.
Discuten tensiones con Brian, quien se ofende al ser marcado en grupos, se cree popular pero enfrenta críticas externas por deudas y campañas para sacarlo, con panelistas cuestionando su liderazgo y popularidad actual.
Hablan de romances buscados en el reality, si Eduardo gusta a la mamá de una panelista y posibilidad de sexo en la casa, manteniendo tono chimentero sobre traiciones y estrategias.