El panel de Duro de domar estalla en indignación al revelar que Pampita firmó un contrato con la TV Pública por 25 millones de pesos para grabar 13 programas en solo cuatro días de trabajo, de lunes a jueves. Calculan unos 1,7 millones de pesos por programa, más que lo que gana Wanda por mes en MasterChef, todo financiado con impuestos.
Critican duramente el despilfarro en medio de la crisis económica y la guerra en Medio Oriente, donde el gobierno no rescata argentinos atrapados. Llaman a la TV Pública "Televisión Pública Partidaria" o "Milay TV", acusándola de ser propaganda libertaria que contrata figuras alineadas como Pampita, pese a su fallido Pampita Online en Telefe.
Se burlan de la supuesta imagen de Pampita para rating nulo, proponiendo que sea posteo en Instagram. Mencionan prohibiciones a figuras como Marcela Tiner y el nuevo programa de Ramiro Castiñeire con chupamedias de Milei, todo visto como vergüenza estatal priorizando joda sobre necesidades reales.
El debate calienta con defensas leves y ataques al libertarismo por pelear por fondos estatales, mientras cuestionan prioridades del gobierno de Milei que gasta en vedettes en lugar de ayuda humanitaria.