Los osos El Gordo y otro fueron trasladados desde el Zoológico de Luján, cerrado en 2020 por maltrato, a un santuario en Belitza, Bulgaria, en jaulas metalizadas preparadas para el largo viaje.
Una ONG organizó el traslado; al llegar, salen de las jaulas para explorar pasto, nieve y árboles durante un periodo de cuarentena en la naturaleza montañosa.
Los animales, encerrados por años, ahora adaptan a un entorno natural por primera vez tras denuncias graves contra el zoológico.