Nahuel Gallo, el gendarme argentino liberado tras 15 meses detenido en Venezuela, dio un breve discurso de 7 u 8 minutos tres días después de su regreso al país.
No realizó una conferencia de prensa como se esperaba, sino que habló después de los representantes de Cancillería y la ministra Montoliva, expresando que mentalmente sigue encerrado y no se siente libre aún.
Gallo relató que no quiere contar las atrocidades vividas porque no se siente preparado, pidió tiempo para discernir la información y estar con su familia, ya que no sabe nada de ellos, su institución ni el país durante ese período.
Defendió siempre la bandera argentina y cantó el himno nacional en prisión, no solo por ser gendarme sino por ser ciudadano. El testimonio resultó durísimo, comprensible por lo pasado, y se eligió este método de comunicación desde el edificio de Gendarmería donde vive estos primeros días, sin conferencia de prensa.
Gallo evitó detalles de las atrocidades y seguramente en su momento dará más información.