Una mujer ingresó de repente a una corrida de toros y abrazó al animal, que se quedó quieto como un bebé respondiendo al gesto de afecto.
El video viral generó reacciones inmediatas en el público y avivó el debate sobre el comportamiento de los toros y su capacidad para percibir el trato humano en medio de las polémicas por estos espectáculos violentos.
Los conductores destacaron que el toro reaccionó sin provocación roja y cuestionaron la continuidad de la tauromaquia en el siglo XXI, preguntándose si el animal no habla por sí solo.