Panelistas vincularon el furor viral por un monito japonés que adoptó un peluche como madre, generando empatía global en redes, con un caso local de un mono tití suelto en las calles de Córdoba.
Vecinos detectaron al mono tití, avisaron a la policía y lo persiguieron, en medio del auge por videos de monos adorables.
Los conductores expresaron miedo y rechazo a los monos por su similitud humana y miradas inquietantes, comparándolos con murciélagos o mandriles espantosos, aunque reconocieron ternura en cachorros.
Explicaron que el mono tití de Córdoba no crece mucho y lo ligaron a otros como los de Cataratas o Nibosú, parecidos a coatíes.