El panel de Gran Hermano analiza la discusión en la casa por los roles en la obra teatral basada en una película de Andrea del Boca, donde Martín insiste en incluir covers o suplentes para cada personaje, generando acusaciones de falta de democracia y roces con Solange y otros.
Dentro de la casa, Martín explica que no levantó la voz innecesariamente y critica la falta de apertura al debate, mientras otros lo acusan de generar conflicto en mal momento y de patotear. El panel destaca tensiones previas por comida y asado, y cómo esto afecta la armonía grupal para la placa planta.
Brian es señalado por victimizarse y monopolizar conversaciones, mientras Andrea pierde protagonismo al entregar roles clave. El debate se extiende a estrategias de Juan y Carmen, comparadas con Agustín, y críticas a la coach por cerrarse al diálogo.
Panelistas comentan que estos roces victimizan a algunos y crean monstruos mediáticos, enfatizando que no hace falta armar quilombo para destacar, y señalan contradicciones en las acusaciones de "planta".