Axel Kicillof protagonizó un acto fallido en la apertura de sesiones bonaerenses: dijo "Nos mandan en casa" al hablar de salud provincial, interpretado como confesión freudiana-lacaniana de pensamientos ocultos.
Panelistas burlaron el lapsus, destacando aplausos de seguidores sin inmutarse pese a la "coherencia y gran verdad" dicha. Kicillof lucha con el castellano, según el segmento.
En segunda parte, otro error: mencionó "programa Cuca Pupa" en contexto de costos de flete y precios locales.
El humor incluyó comparar a Kicillof con un "burrito" o "pato criollo", presentado por Tilly Hoffman en bloopers semanales.