La joven abogada argentina Hostina Pérez quedó varada en Río de Janeiro desde enero por un gesto racista y sufrió un revés judicial: le negaron volver a Argentina para el juicio por injuria racial, con pena de 2 a 5 años.
La fiscalía brasileña exige su permanencia para garantizar notificaciones, pruebas y tiempos procesales. Su defensa cita precedentes de extranjeros procesados desde otros países, incluyendo Argentina, pero la fiscalía busca condena rápida.
Un abogado explicó que el proceso desde Argentina tardaría más por traducciones y cooperación bilateral, pero es posible. Prioriza un juicio justo pese a demoras, considerando la integridad física de Pérez en Brasil sin garantías del Estado.