Israel lanza una ofensiva militar en el sur de Líbano para golpear duro al grupo terrorista Hezbollah, con aviones de guerra atacando posiciones en dos frentes, incluyendo al regreso de bombardeos en Irán.
El ejército israelí advierte a habitantes de los suburbios del sur de Beirut que evacúen inmediatamente sus hogares para salvar sus vidas, mientras tropas terrestres avanzan para crear una zona de amortiguación. Muchos civiles huyen del bombardeo.
La misión de paz de la ONU califica la acción como violación de la soberanía libanesa. El nuevo líder de Hezbollah afirma que no se rendirá y exige el cese de la agresión israelí-estadounidense y la retirada de Israel.
Desde Beirut, el periodista Joan Cabasés detalla la orden sin precedentes de desalojo que afecta a 700.000 personas en barrios considerados feudo de Hezbollah, pero con escuelas y hospitales. Describe refugios abarrotados con miles de desplazados en condiciones desesperadas, durmiendo en el suelo desde hace días.
Los civiles en refugios protestan porque perciben que Israel atacó incesantemente durante 15 meses de alto el fuego, matando a 400 personas, mientras Hezbollah recién respondió, y critican la inacción internacional.