En una reunión de la UIA este martes, dirigentes industriales del interior como Santa Fe, Tucumán y Berazategui expresaron bronca extrema por la crisis, amenazando con renunciar si en cuatro meses no hay soluciones, ya que sus empresas cierran por falta de consumo y presión de AFIP.
Martín Rapallini, titular de UIA, se desligó diciendo 'no soy del gobierno' y prometió una reunión en el norte en cuatro meses, pero los industriales replicaron que para entonces ya habrán quebrado y emigrado familias enteras, perdiendo arraigo provincial.
Denuncian que AFIP multa con 200.000 pesos por demoras menores sin flexibilidad ante la recesión, y reclaman asistencia urgente mientras el conurbano aplaude al gobierno pero el interior cruje.
Además, pasó desapercibida la renuncia de Diego Coatz, director ejecutivo y economista jefe de UIA por 20 años, quien dejó un mensaje apasionado por la industria argentina en un momento de olla a presión interna.
Los panelistas destacan que en el norte, donde la industria es frágil, cada cierre es irreversible y genera migración masiva.