Tras el triunfo de Racing 3-0 sobre Atlético Tucumán, Gustavo Costas posó para una selfie con una nena que se la pidió desde afuera del vidrio de la cancha, poniéndole la mano y celebrando feliz.
Los panelistas destacaron la linda actitud del entrenador, aunque surgió una polémica sobre alambrados o vidrios en las canchas, prefiriendo algunos el alambrado tradicional pese a estar en desuso en primera división.