Ernestina Pais salió del Multiteatro rodeada de compañeros que la protegieron de las cámaras tras su choque vial donde se negó al control de alcoholemia, en un incidente que derivó en retención de su auto y actuación fiscal para posible quita de licencia.
Guillermina Valdez se ofreció a llevarla a casa, mientras compañeros como actrices del equipo afirmaron verla bien y evitar juicios de valor sobre su negación al test, enfatizando el apoyo grupal y el enfoque en el trabajo en El divorcio del año con Juan Palomino.
El panel discutió la gravedad del alcohol al volante, insistiendo en denunciar pese a la enfermedad de adicción, ya que puede matar inocentes como niños cruzando la calle, y Rodrigo Agoneta, exalcohólico, compartió su recuperación vía Alcohólicos Anónimos, recomendando grupos para familiares y espiritualidad para salir.
Agoneta explicó que el adicto se siente omnipotente al beber y pierde conciencia de riesgos, pero la culpa llega después; enfatizó pedir y aceptar ayuda, rol del entorno sin cansarse, y punitorios estatales como cárcel por conducir sin licencia para forzar cumplimiento.
Pais lució sonriente y estable, sin hablar mucho, mientras el programa cerró destacando que se puede superar la adicción y ser feliz sobrio.