La guerra en Irán impacta las economías de América Latina a través de cuatro canales principales, generando oportunidades para productores de crudo como Venezuela, Brasil y Argentina, pero también desafíos inflacionarios y de estabilidad, según el economista Juan Carlos Moreno-Briz.
El primer canal es la inflación directa por alza de precios de energía e indirecta por importaciones manufactureras. El segundo involucra mercados financieros con volatilidad cambiaria que eleva tasas de interés, encarece el capital y afecta inversión privada.
El tercer canal pega en finanzas públicas: subsidios al impacto inflacionario presionan déficits fiscales y elevan costos de deuda, complicando la consolidación fiscal en la región.
El cuarto es la caída de la actividad económica mundial, con menor demanda en Europa y Asia que desalienta exportaciones latinoamericanas, reduce inversión extranjera y genera incertidumbre local, empujando hacia la estanflación.
Moreno-Briz descartó un dólar fuerte a largo plazo por políticas de Trump, pese a revaluación temporal.