El economista Salvador Di Stefano analiza el impacto positivo de la guerra en la macroeconomía argentina, destacando subas en precios de soja y maíz por demanda de biocombustibles como sustitutos del petróleo, junto a oportunidades en Vaca Muerta y ganadería.
Di Stefano explica que el aumento del petróleo genera inflación en combustibles y expectativas del REM del Banco Central en 26,5% para 2026 y dólar a 1700, pero un shock de divisas bajará el dólar pese a mayor inflación. El productor agropecuario enfrentará costos en urea y fertilizantes, neutralizando parcialmente ganancias.
El panel muestra en vivo el Estrecho de Hormuz, por donde pasa un quinto del petróleo mundial, con tráfico paralizado por más de 10 incidentes desde marzo: misiles, incendios y evacuaciones en barcos como Ocean Energy, sin impactos ambientales reportados. Irán domina tácticamente el estrecho, como en la guerra Irán-Irak.
Francia envía el portaaviones Charles de Gaulle y Trump se interioriza, pero barcos evitan la zona pese a defensas. Qatar pasa gas natural licuado, acelerando inversiones en Vaca Muerta. Di Stefano prevé precios ganaderos históricos y campaña de 50 millones de toneladas de soja y 57 de maíz.
El mercado de futuros de maíz muestra julio igual a abril por demanda biocombustibles, rompiendo patrones históricos con Brasil. La ganadería internacional ya es alta, invitando a consumir cordero, pollo o cerdo en vez de asado por precios elevados.