Juan Enrique alertó que la guerra eleva precios de alimentos y combustibles por disrupciones en cadena de suministros, estrecho de Hormuz, seguros y fertilizantes.
Barril de petróleo subió 15% en promedio, trasladando un 3-4% a precios al consumidor por cada 10%, mientras en Argentina el litro de nafta alcanzó los 2000 pesos.
Comparó con noviembre 2023, cuando costaba 260 pesos, un aumento del 600% en dos años, superando la inflación del 250% y golpeando bolsillo e industria.
Ninguna guerra vale la pena ni se sabe cuándo termina, como Rusia-Ucrania, y trae solo complicaciones económicas globales.