En Francia, las comunidades iraní, israelí y americana siguen con preocupación el conflicto en Medio Oriente por cuestiones de seguridad que impactan directamente al país. El discurso de Emmanuel Macron generó tranquilidad en la opinión pública al anunciar medidas defensivas.
El ministro del Interior se reúne con prefectos para aumentar la seguridad en lugares de culto religioso y asociaciones relacionadas con Irán e Israel, tras una manifestación en París el sábado en apoyo al pueblo iraní y condenando ataques israelíes y norteamericanos.
Europa aparece debilitada diplomáticamente en el conflicto, con críticas de Donald Trump a España por cuestionar los ataques de Israel y Estados Unidos. Hay temor a mayor implicación de países como Turquía, blanco de un misil interceptado por la OTAN.
Se observa refuerzo militar en lugares turísticos como el Arco del Triunfo y la Torre Eiffel, ante posibles amenazas o injerencias extranjeras.