Un motociclista de 36 años, Federico Martínez, murió degollado por un cable de acero recubierto de plástico que una murga cruzó de vereda a vereda sin autorización municipal durante un corso en Quilmes, mientras volvía de pescar con su hijo de 12 años.
El menor salió volando y presenció la muerte de su padre, quien deja cinco hijos y era jefe de familia; la autopsia confirmó el degüello inmediato al impactar a alta velocidad en la avenida.
La policía detuvo a tres integrantes de la Murga de los Fabulosos de Quilmes: Hugo Ayala Sosa (41 años, alias Tuco, director), Gonzalo Sosa (31 años) y Víctor Rodolfo Vera, identificados por cámaras de seguridad cerca de la escena.
La causa es por homicidio culposo con pena de 2 a 5 años, considerada muy leve y posiblemente excarcelable sin antecedentes; la fiscalía evalúa su liberación inminente, generando indignación en la familia que lo ve como homicidio intencional.
Desde la fiscalía, el periodista Ignacio Gutiérrez reportó conmoción total y posible salida inmediata de los aprehendidos, quienes quedarían notificados pero libres, mientras en redes hay rechazo a las murgas por falta de organización.