La Justicia de Bahía Blanca condenó a Fiorella por falso testimonio en una denuncia de abuso sexual contra dos músicos de una banda de rock, Joaquín y Fernando, tras demostrarse que el encuentro fue consensuado y grabado en video.
Fiorella, quien tenía relación previa con Joaquín, robó el celular de Fernando durante el acto sexual por cumpleaños, borró los videos que probaban el consentimiento y denunció abuso por despecho al ver mensajes entre ellos sobre "enfiestarse". Nunca mencionó abuso en mensajes a amigas, sino que se sintió usada.
Los peritos psicológicos iniciales sugirieron síntomas de abuso, pero tras ver el video intentaron corregir; el abogado defensor Juan Vitalini cuestiona su labor e inició demanda civil contra el Poder Judicial por mala praxis, incluyendo juez y oficialía.
Fiorella declaró cinco veces sin arrepentirse ni pedir disculpas, agravando su pena; la banda nunca filtró videos pese a ser práctica habitual en sus tríos, lo que salvó a los músicos de la prisión.