Fabricio expone el auge de las conductas adictivas ligadas al juego online, facilitadas por la tecnología que lo hace accesible y vinculado a deportes.
En Argentina y el mundo, adolescentes desde los 11 años acceden fácilmente a casinos virtuales y apuestas en partidos de fútbol, corners o goles, sin controles de edad ni montos.
Padres depositan dinero en billeteras virtuales que los chicos usan para apostar, mientras periodistas, futbolistas y la Asociación Argentina de Fútbol promocionan estas actividades.
Las empresas buscan influencers para atraer jugadores, activando mecanismos mentales adictivos, y urge alertar a padres y jóvenes sobre estos riesgos en un contexto de angustia generalizada.