En el sexto día de intensos embates bélicos en Medio Oriente, España y Gran Bretaña se sumaron a la avanzada contra Irán, cambiando sus posturas de las últimas 48 horas.
El giro se produjo después de que Irán atacara a aliados en la zona del Golfo, poniendo en riesgo el flujo de gas y petróleo hacia Europa, además del comercio de bienes y servicios.
Los panelistas destacaron que esta escalada genera una tarde apasionante por sus implicancias globales.