España realiza un volantazo estratégico y envía la fragata Cristóbal Colón F-105, una de las más poderosas de su flota, al Mediterráneo para defender Chipre ante los ataques iraníes con drones y misiles que se extienden a países neutrales como Azerbaiyán, donde impactaron una escuela dejando cinco heridos, y también a Turquía, Oman y Chipre, que alberga bases británicas compartidas con Estados Unidos.
El analista Cristian Martín desde Reino Unido explicó que Irán niega los ataques acusando de falsa bandera a Israel o Estados Unidos, mientras Europa forma un muro defensivo con fragatas españolas, griegas, el destructor británico HMS Dragon y holandeses, más sistemas Patriot y aviones cisterna desde Ramstein. España despliega además el buque cisterna Cantabria y 300 soldados en Turquía, pese a la bravuconada inicial de Pedro Sánchez negando uso de bases para fines ofensivos.
Donald Trump calificó de perdedora a España por su tibieza inicial, amenazando con cerrar exportaciones de 800 empresas españolas, aunque Martín destaca que Trump habla en caliente y España se involucra ahora con fuerzas de primer nivel que detestan al siniestro Sánchez. En Reino Unido, el gobierno laborista de Keir Starmer muestra debilidades: recortes del 50% en defensa desde Malvinas, priorizando 35% más en refugiados, ofreciendo 40.000 libras a familias para que vuelvan a sus países, lo que genera furia popular.
Putin soltó la mano a Irán declarando que no es su guerra, priorizando sus intereses pese a lazos en drones y petróleo. Martín advierte sobre el cierre del Estrecho de Hormuz por Irán, complicando rutas comerciales vitales para británicos, y anticipa subas en combustibles.
La charla concluyó con Martín espantando a policías curiosos en Londres por hablar español, destacando el carácter frente a borrachos locales.