El embajador argentino Axel Wahnish desde Jerusalén compara el poder destructivo de los misiles balísticos iraníes con el atentado a la AMIA: cada misil lleva entre 600 y 1100 kilos de explosivo, cuatro veces más que los 275 kilos usados en 1994, y desde el sábado se lanzaron 650 misiles hacia 12 países.
Wahnish relata la saturación de la Cúpula de Hierro por drones kamikazes y misiles, estrategia iraní para sobrecargar defensas, similar a la guerra de 12 días de junio pasado con clases canceladas, aeropuertos cerrados y 300 argentinos varados en pánico, escapando por tierra a Egipto ante cierre de cielos hasta la semana próxima.
Sin miedo personal pero con angustia por no poder ayudar a familias desesperadas, prevé fin rápido de amenaza nuclear iraní en semanas, pero a largo plazo busca cambio de régimen para democracia en Irán, beneficiando al pueblo oprimido por ayatolás.
En conexión exclusiva, revelan que fiscal Sebastián Basso pide captura de mano derecha de Ali Khamenei, eliminado recientemente, quien organizó logística AMIA y formaba al hijo del líder como sucesor, dato que corrobora hipótesis de Nisman y coincide con rechazo de Donald Trump a esa sucesión.