Estados Unidos ordenó a sus empleados gubernamentales no esenciales y a sus familiares abandonar los consulados en Lahore y Karachi, las dos principales ciudades de Pakistán, debido a riesgos de seguridad por la escalada de hostilidades con Irán.
La medida se anunció el 3 de marzo mediante un comunicado de la misión estadounidense en Pakistán, en medio de tensiones regionales tras los combates iniciados el 28 de febrero entre Washington e Irán.
Washington reporta amenazas constantes de ataques con drones y misiles desde Irán, además de interrupciones en vuelos comerciales que agravan la situación.