Estados Unidos y las fuerzas de defensa israelíes lanzaron un ataque conjunto esta madrugada contra el sur del Líbano, donde Hezbollah almacenaba equipamiento militar. La corresponsal Andrea Eidman reportó desde Estados Unidos que la intención es desmantelar a Irán y a los grupos terroristas que patrocina.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que el país está preparado para continuar la guerra las semanas que sean necesarias, golpeando a Irán cuando ya está debilitado. La operación, llamada Furia Épica, fue calificada como un éxito absoluto por la vocera Carolyn Levitt, con el objetivo de asegurar la seguridad nacional y global.
El Senado de Estados Unidos rechazó por 53 a 47 votos frenar la ofensiva, respaldando a Donald Trump. Persisten preocupaciones por vuelos cancelados y estadounidenses varados en el exterior, mientras la seguridad interna se refuerza.
La ciudadanía muestra preocupación por el impacto económico, especialmente en el precio del petróleo, aunque Trump aseguró suministros de Venezuela tras capturar a Nicolás Maduro. Protestas pacíficas de demócratas oponen a la guerra, recordando ataques como el 11 de septiembre.
Trump se enfoca en ganar la guerra pese a elecciones midterm en noviembre, que podrían verse afectadas según la opinión pública.