Ecuador declaró persona non grata al embajador cubano Basilio Antonio Gutiérrez y todo su equipo diplomático, dándoles 48 horas para abandonar el país, en virtud de la Convención de Viena que no requiere explicaciones.
El presidente Daniel Noboa canceló previamente las funciones del embajador ecuatoriano en Cuba vía decreto. La Habana rechazó enérgicamente la medida como acto inamistoso, vinculándola a presiones de Estados Unidos contra Cuba y acusando alineación con Donald Trump.
Manifestantes frente a la embajada cubana en Quito protestaron, llamando a Noboa cipayo de Trump y negando que represente al pueblo ecuatoriano. Cuba y Ecuador mantienen relaciones desde 1960, pero suman crisis como el allanamiento de la embajada mexicana en 2024 por Jorge Glas o tensiones con Colombia.
La decisión ocurre en contexto de operaciones militares conjuntas Washington-Quito y antes de una conferencia de líderes latinoamericanos afines a Trump en Florida, donde asistirá Noboa.