Irán lanzó drones que cayeron en Azerbaiyán, el decimotercer país impactado en seis días de ataques. El presidente Ilham Aliyev expresó enojo porque Azerbaiyán había colaborado previamente para desalojar la embajada iraní en Beirut, pero recibió esta agresión en respuesta.
En Israel, el apoyo a la campaña militar contra Irán es unánime, incluso entre opositores al gobierno, con encuestas superiores al 80%. La población sigue las directivas de defensa civil pese a sirenas frecuentes, aunque hay excepciones como fiestas en Jerusalén durante Purim.
China, Rusia e India, aliados de Irán, mantienen silencio, mientras el cierre del Estrecho de Hormuz paraliza el 20% de la producción mundial de petróleo, afectando envíos a Asia. Se esperan combates navales pronto.
Argentinos en Emiratos Árabes Unidos están desesperados por volver, con aeropuertos como Dubái cerrados intermitentemente por más de 100 misiles y drones iraníes en 24 horas. Emiratos, aliado de Israel y EE.UU., apoyará diplomáticamente la caída del régimen iraní para proteger su economía.
En Israel, los combustibles suben como en el mundo, pero la economía se mantiene estable con el shekel en su pico histórico de 3,07 dólares. La guerra costará mil millones de dólares por semana, impactando el presupuesto público.