La espectadora María, con 5 stents coronarios, admite seguir fumando y pregunta por medicamentos sin contraindicaciones cardíacas para dejar el cigarrillo.
El doctor reconoce la fuerza de las adicciones pero insiste en que debe proponérselo, comparando cada cigarrillo con un golpe a la arteria coronaria que aplasta el stent como un rulero en una manguera.
Existen terapias conductuales y medicamentos, similares al tratamiento del colesterol que requiere cambios alimentarios, pero lo clave es la decisión personal: nunca es tarde para dejarlo, incluso a los 90 años.