Diego Mintz, desde Israel, describió un día con sirenas de alerta a las 2, 3 y 4 de la mañana, impidiendo dormir, y varias más durante el día, aunque solo cayeron fragmentos de misiles sin heridos graves.
El gobierno autorizó la apertura de comercios, gimnasios y peluquerías, con mayor movimiento en calles pese a que las escuelas siguen por Zoom y la gente acude a refugios como estaciones de subte.
Mintz mostró una estación de tranvía convertida en refugio profundo, con colchones, juegos para niños y gente pasando la noche, ya que muchos edificios viejos carecen de refugios privados.
Las sirenas dan entre 5 y 10 minutos de aviso vía celulares, seguidos de un minuto de alerta audible; la última sonó hace 3 horas con al menos 6-7 durante el día.
Los supermercados están reabastecidos, puertos funcionan, pero vuelos solo de regreso para israelíes hasta el domingo; Mintz destacó la profundidad de estaciones como refugios efectivos construidos recientemente.