A 48 horas del derrumbe de una losa en el sector 2 del edificio Estación Buenos Aires en Parque Patricios, que aplastó 65 autos en el estacionamiento subterráneo, obreros iniciaron el apuntalamiento de columnas en riesgo con caños y vallas en Mafalda 907.
Los 175 damnificados de las torres A y B relataron angustia extrema por la falta de información y plazos para retornar, con hoteles pagados por la constructora COSUD hasta el miércoles gracias a gestión del Gobierno de la Ciudad. Diego, del piso 10 de torre A con un bebé de 7 meses, sacó su auto de planta baja durante el caos inicial pero enfrenta complicaciones diarias sin ropa ni lavandería.
Los vecinos denunciaron filtraciones crónicas por lluvias, vibraciones por recitales y obras intermitentes de COSUD en piletones y drenajes que no evitaron el desastre, con grietas en departamentos y terrazas verdes que retienen agua. Temían un colapso mayor si pasaba el tren cercano.
Otra familia de cuatro perdió su auto aplastado y gasta en Uber por distancia al colegio, mientras Andrea, oxígeno-dependiente del piso 8 torre B y abogada oriunda de Junín, apenas rescató un tubo de oxígeno con ayuda familiar ante imposibilidad de subir escaleras.
La solidaridad vecinal ayuda con ropa y contención, pero persiste la incertidumbre y división entre afectados, con suspensión laboral y gastos imprevistos en un día a día caótico.