La situación procesal de Agustina Páez, la joven argentina acusada de injurias raciales en Río de Janeiro por llamar 'monos' a empleados en un video viral, se complica aún más.
Afirma estar sin dinero para pagar abogado y estadía en Brasil desde hace meses. Enfrenta penas de 2 a 5 años de prisión. La Fiscalía rechazó el pedido de defensa para que vuelva a Argentina y el juez denegó seguir el proceso por Zoom o cumplir condena aquí.
Le habían dado prisión preventiva inicialmente, pero salió con tobillera electrónica a un departamento, cubriendo todos los gastos. La defensa alega manipulación de videos, desconocimiento de la ley brasileña al hacer gestos interpretados como raciales, y parcialidad en testigos, ya que la víctima le hizo gestos obscenos antes.
Existieron dos videos: el primero viral de ella hacia empleados, y otro posterior mostrando provocación previa. Todos los planteos de la defensa fueron denegados por Fiscalía y juez. Queda ver qué pasa de aquí en adelante.