Corea del Sur registra largas colas de vehículos en estaciones de servicio de Seúl ante el aumento mundial de precios del petróleo provocado por la guerra en Irán.
Los conductores buscan llenar tanques antes de que suban más los precios, sin compras de pánico pero con mayor demanda y preocupación expresada por los usuarios.
El país importa el 100% de su petróleo, lo que lo expone a fluctuaciones; el won se debilitó por encima de 1.500 por dólar por primera vez en 17 años, reflejando nerviosismo inversor.
Las imágenes muestran autos alineados mientras surcoreanos cargan combustible en medio del conflicto en Medio Oriente.