China abrió su congreso anual con anuncios de fuerte impulso a la alta tecnología, enfocada en defensa y empuje al consumo interno.
Estas medidas buscan autosuficiencia y seguridad en medio de tensiones geopolíticas y rivalidad creciente con Estados Unidos por el liderazgo tecnológico.
El evento destaca la innovación científica como vital para la competencia global en desarrollo tecnológico.
Los anuncios responden a la puja entre superpotencias por dominar avances en tecnología.