China decidió incrementar un 7% su presupuesto de defensa durante la sesión inaugural de la Asamblea Nacional Popular, en medio de los conflictos en Oriente Medio y la guerra Rusia-Ucrania.
El primer ministro Li Qiang presentó el informe anual en el Gran Palacio del Pueblo, reiterando la oposición de Pekín a la independencia de Taiwán y promoviendo relaciones pacíficas a ambos lados del estrecho.
En el plano económico, Li situó la meta de crecimiento para 2026 entre un 4,5% y un 5%, el nivel más bajo desde 1991, y anunció medidas para enfrentar el declive demográfico como mejorar permisos de maternidad y atención a la vejez.
La cúpula militar china está bajo mínimos por casos de corrupción, mientras una legión de vigilantes supervisa Pekín ante riesgos como protestas, recordando el arresto de un hombre en 2022 por pedir elecciones libres.