Las ventas de lácteos registraron una caída del 23% en enero comparado con diciembre del año anterior, un período en el que se esperaba mayor consumo por el verano. Los productos fríos salieron menos de las góndolas pese a la temporada favorable.
Las exportaciones también bajaron, con solo 38.000 toneladas enviadas el año pasado según el Observatorio de la Cadena Láctea, cuando faltaron 11.000 toneladas más. Esto representó ingresos por 42 millones de dólares al país.
Productos como leche en polvo, yogures fortificados, flanes y postres aumentaron por encima de la inflación, lo que generó restricción en las ventas porque los consumidores los dejaron en las góndolas. El sector viene golpeado con quiebras como la de Suipachense, que dejó 140 personas en la calle, y una empresa asociada que fabricaba elementos frigoríficos para Sancor.
Un representante del Observatorio explicó que la exportación fue del 26% de la producción, valor aceptable, pero las ventas locales cayeron un 5,6% por relación salarial-precio. Algunos productos de nicho sufrieron mayor retracción por su valor elevado.