Aston Martin confirmó que no terminará la carrera en el Gran Premio de Australia debido a graves problemas de vibraciones en sus autos.
Los pilotos Fernando Alonso y Lance Stroll reportaron calambres en las manos; Alonso aguanta 25 vueltas máximo y Stroll solo 15, comparándolo con una silla eléctrica, lo que generó críticas.
Las vibraciones provienen de la unidad de potencia eléctrica que se transmite al chasis y afecta el manejo, un fracaso ya evidenciado en ensayos de Bahréin.
El equipo ya abandonó en pruebas y lo admitió públicamente ante la prensa.