Guillermo Sol de Vila, argentino varado en Dubái, describió "tensa calma" tras alarmas de seguridad por intercepción de misiles y drones, sin ataques directos en la zona pero sí en Abu Dhabi desde el 28.
La gente transita normalmente por calles, clases continúan y no hay restricciones graves, solo recomendaciones de permanecer bajo techo. Hubo daños colaterales por esquirlas en ataques previos, afectando a personas como una padre india y su hija.
El cierre del espacio aéreo complica retornos; contactaron al embajador ante bombardeos en Abu Dhabi por retiro del diplomático de Irán.