Sonaron las alarmas antiaéreas en Israel y el programa conecta en vivo con Demian Molkin, argentino radicado en Ranana a 25 km de Tel Aviv, quien está en la puerta de su búnker familiar junto a su esposa e hijos pequeños durante un posible ataque misilístico.
Demian describe el búnker como una habitación reforzada con paredes gruesas de hormigón y puertas blindadas, integrada en la casa como la pieza de los niños con cama cucheta; intenta mostrarla en cámara pese a problemas de señal, mientras su familia permanece adentro por seguridad.
Viviendo en Israel desde 2004, Molkin relata la rutina de correr a refugios en cualquier momento, incluso en colegios o de noche, preparando agua y cargadores; destaca que este conflicto tiene un tono diferente por apuntar a Irán, financista de Hezbollah en Líbano, esperando una guerra corta de 10-15 días.
Periodistas enfatizan la tensión global y el diario de guerra en primera persona, preguntando si imaginaban revivir algo como el 7 de octubre tan pronto; Molkin afirma que Israel no busca destrucción sino acabar con el extremismo para una futura convivencia pacífica.