Andrea del Boca puso comino en el guiso que cocinaba en Gran Hermano, sabiendo que Brian Sarmiento había dicho que le caía mal y le provocaba descomposturas, lo que desató acusaciones de provocación y envenenamiento en la casa.
Brian lloró en el confesionario, sintió el acto como una agresión intencional en medio de la rivalidad por el liderazgo tras la salida de Gabriel Lucero, y el panel lo califica como maldad estratégica mientras Andrea revuelve indiferente el guiso. La casa está dividida, con bandos contra Andrea y apoyo a Brian como figura vulnerable.
Martín Kuh, ex participante, defiende a Brian por el estrés y hambre en la casa, pero critica su error al enfrentarse a la actriz poderosa; destaca que Andrea controla la cocina, limpia y organiza comidas, generando dependencia y poder visual desde la nueva ubicación diagonal.
Se menciona la compra solidaria de Manuel, ex de Zoe, que atendió gustos variados como vegetarianos, contrastando con Andrea; además, Brian se pelea con Santi por traición en pactos pese a un apretón de manos, acusándose mutuamente de falsedad en alianzas.
El panel ve a Andrea como protectora para vulnerables pero maléfica, con videos virales como ella lavando platos diciendo "todo me chupa un huevo", y cuestiona si las lágrimas de Brian son estrategia o inestabilidad emocional.