Israel intensifica operaciones en la frontera con Líbano desplegando tanques y helicópteros contra Hezbollah, que lanzó 15 cohetes ayer y más hoy; bombardearon un centro de mando de drones en el barrio Nagia de Beirut. El gobierno libanés observa sin intervenir mientras Israel busca eliminar a la milicia, debilitada tras golpes previos y con apoyo iraní de mil millones de dólares.
Analista Mariano Turci advierte que Irán crea múltiples frentes para distraer, llamándolo escalada peligrosa similar a la Primera Guerra Mundial, con riesgo de conflicto nuclear en meses; todos los actores —EEUU, Israel, Irán, Hezbollah— creen ganar aplicando fuerza, pero la historia muestra errores de cálculo. Europa muestra divisiones: Macron habla de armas nucleares y despliega portaaviones, mientras España bloquea aviones yankis.
Irán niega ataques como el a Azerbaiyán para diversificar retaliaciones y crear un "pulpo" impredecible; proxies como Hezbollah compiten internamente tras decapitación de líderes, similar a cárteles mexicanos. Europa despliega fuerzas para proteger aliados energéticos, pero Pedro Sánchez resiste, Francia autoriza bases yankis.
Gabriel Ventagal matiza que no hay Tercera Guerra Mundial inminente pues Rusia y China no intervendrán físicamente; Europa carece política unida, enfrenta manifestaciones musulmanas pese a divisiones suní-chií. Apoyo pasivo: permiten sobrevuelos OTAN pero sin tropas. Estrecho de Ormuz genera pánico pese a no estar cerrado efectivamente, con barcos iraníes hundidos y especulación petrolera.
Turci insiste en irracionalidad bélica: en seis días sumaron 15 países, dominó posible si Ormuz cierra semanas; atentados como el 7/10 destruyeron a Hamás/Hezbollah pese a errores estratégicos.