Ana Ovarri, tenista de 92 años, obtuvo el segundo puesto en dobles mixtos en el Mundial de Tenis Senior para mayores de 85 en Croacia, junto a un español que la eligió como pareja. Jugó contra un rival de 100 años y atribuye su vitalidad a vivir con propósito, entusiasmo y fuerza personal.
Ana cuenta que crió a 10 hijos (siete mujeres y tres varones), tiene 38 nietos deportistas y uno vive afuera, pero todos aportan a su vida. Retomó el tenis a los 65 años tras dedicarse a la familia, hace cursos de escritura y filosofía, come de forma natural como carnívora con ensaladas, y enfatiza la importancia de la mente en el deporte y la vida.
Comparte anécdotas de su tía Analia Ovarro, número uno del tenis argentino en los años 20-30, quien le enseñó a "tirar la pelota para arriba" cuando está apurada, para ganar tiempo, pensar y ubicarse, aplicándolo a la vida cotidiana. Destaca cómo el tenis individual fortalece para enfrentar desafíos solos.
En el programa, Ana juega ping-pong con el conductor, mostrando vitalidad, y relata su experiencia en Croacia sociabilizando con mayores de otros países, aprendiendo inglés y valorando el aprendizaje constante. La despiden con aplausos por su actitud inspiradora.