Ana Laura, participante de Gran Hermano, explica en el programa el incidente con las sillas durante los debates: en tres ocasiones la productora la ubicó al lado de Gastón, pero el último día la cambiaron a la punta para que Bray se sentara junto a él.
Aclara que sigue las indicaciones de la productora como en cualquier programa, no elige asiento, y que se lleva bien con Bray, entendiendo su prioridad como figura de Telefe; insiste en que la silla es secundaria y lo importante es lo que dice.
Niega enojo con Bray, confirma que hablaron y coincidieron en que intentaron pincharla diciéndole lo contrario; enfatiza que no le importa el lugar mientras pueda lucirse hablando.