Las 300 familias evacuadas por el derrumbe en Parque Patricio viven creciente incertidumbre y angustia, sin saber cuándo podrán volver a sus hogares ni si lo lograrán. La zona permanece acordonada por la fiscalía, impidiendo el ingreso de peritos para evaluar daños en casas y autos, lo que complica reclamos a seguros.
En una asamblea informativa a dos cuadras del colapso, vecinos como Silvina relatan dramas personales: su hijo cumplía 17 años pero están en un hotel en Libertad y Santa Fe, lejos de trabajos y colegio cercanos. El hotel solo cubre hasta el lunes, dejando a familias sin opciones inminentes y organizando colectas de ropa ante la imposibilidad de retorno.
Silvina y otros denuncian ausencia total de autoridades: nadie informa plazos ni soluciones, el Gobierno de la Ciudad se retiró y no hay trabajos visibles. Hablan de posibles demoras de dos o tres años para volver, si es que pueden, desvalorizando sus propiedades. Ayer solo permitieron cinco minutos para sacar pertenencias, bajo presión, y rescataron una mascota con bomberos.
En el sector 1 evacuado preventivamente, un ingeniero recomendó apuntalar la cochera por hundimientos similares al colapso; mañana intervendrá Defensa Civil. Los vecinos concluyeron denunciar daños a seguros pese a todo y se unen para exigirlo, pero piden no ser dejados solos.