En Zúrich, Suiza, inauguraron una ciclovía subterránea en un antiguo paso para autos, transformado para promover el uso de bicicletas en uno de los países con mayor ciclovía del mundo después de Dinamarca.
La ciclovía mide 440 metros de largo y hasta 6 metros de ancho, permite circulación en ambos sentidos bajo una zona céntrica de la ciudad, con velocidad máxima de 20 km/h y buena iluminación.
Los conductores del programa elogiaron la iniciativa como segura y económica, sugiriendo adoptarla en Argentina reutilizando vías para carriles bici, peatones y carritos, especialmente en pasos subterráneos.
Destacaron que debería multiplicarse en ciudades para fomentar movilidad sostenible sin altos costos como los túneles para autos.