La vicepresidenta Victoria Villarroel se transformó en funcional a la oposición al ofrecerse para abrir el Congreso y debatir leyes que dañan al gobierno de Javier Milei y su programa económico.
Panelistas acusan a Villarroel de apostar al fracaso del gobierno, no apoyando al presidente como exige la Constitución, y la tildan de golpista. En redes, respondió a Gerardo Petri mencionando sus cosplays y trencitos con Milei, además de criticar el vaciamiento de IOFA y bajos sueldos en Fuerzas Armadas.
Villarroel ambicionó ministerios de Defensa y Seguridad, que ofreció a Horacio Rodríguez Larreta, y prometió a Eduardo Feinmann el control de la AFI. Tensiones internas en La Libertad son comparadas con pleitos históricos entre presidentes y vices.
No hay impacto significativo en intenciones de voto aún, pero el PRO se muestra pegado al gobierno pese a rumores de candidaturas propias.