Los vecinos evacuados de las torres 1, 2, 3 y 4 de un complejo de 12 sectores denuncian la ausencia total de trabajos de apuntalamiento tras el derrumbe estructural, a pesar de que ya pasaron más de 24 horas desde el incidente.
El personal de la Fiscalía solo realizó registros fotográficos y videos de la zona afectada, pero no hay máquinas ni obreros en el lugar, lo que genera angustia entre los damnificados que reclaman información clara sobre cuándo podrán volver a sus hogares y qué medidas se toman para estabilizar las estructuras.
Familias con niños y mascotas enfrentan complicaciones extremas: muchos se hospedan en casas de familiares o hoteles, autos quedan atrapados en estacionamientos, y hay esfuerzos para rescatar animales como gatos que quedaron dentro. Algunos vecinos organizan acopios de ropa, alimentos y útiles, mientras planean presentar un amparo judicial para exigir avances.
La Defensa Civil, Policía y Bomberos custodian el perímetro, pero los residentes insisten en que no hay presencia suficiente ni respuestas oficiales, y temen por la seguridad de otras torres cercanas con daños similares.
La desesperación es palpable, con madres preocupadas por el trauma en sus hijos pequeños que presenciaron el colapso desde los balcones, y todos exigen responsabilidad de los dueños del complejo, ya que pagan cuotas como un alquiler sin recibir garantías.