Los vecinos del edificio derrumbado expresan angustia por la incertidumbre sobre cuándo podrán volver a sus hogares, ya que nadie les informa sobre el inicio de las obras ni el estado de la estructura.
La situación se prolongará por tiempo indefinido, con el edificio completamente acordonado y protegido para evitar intrusos, especialmente dada la cercanía a zonas vulnerables como el barrio 1-11-14.
El gobierno de la Ciudad colabora solo con alojamiento temporal en hoteles, pero la administración no da respuestas claras, dejando a los afectados en una espera desesperante que ya cumple 48 horas.