Virginia Zavarán, argentina varada en Sharjah cerca de Dubai, criticó duramente la ineficacia del embajador argentino ante la suspensión de vuelos por el conflicto en Medio Oriente. Relató que llamó a la embajada y solo le indicaron esperar información oficial, mientras un audio no verificado convocaba a un hotel en Dubai para armar una lista de vuelos, dejando afuera a muchos por falta de capacidad.
Virginia explicó la división en grupos: residentes que quieren irse, turistas con vuelos a reprogramar y viajeros con escalas complejas sin respuestas concretas. El embajador sugirió ir por tierra a Oman o Arabia Saudita, donde operan aeropuertos, pero ella lo calificó de locura por los riesgos del desierto, costos exorbitantes de más de 2.000 euros y falta de contención real.
El panel debatió la inoperancia diplomática, cuestionando el umbral de dolor de la embajada que solo actúa si hay heridos. Compararon con la pandemia, cuando Mariano Recalde organizó vuelos de repatriación con Aerolíneas Argentinas, y criticaron al actual gobierno de Javier Milei por su alineamiento irrestricto con Israel, dependiente de Pablo Quirno de JP Morgan, dejando a compatriotas abandonados en medio de misiles.
Virginia minimizó su caso como un granito de arena en un conflicto mayor, pero resaltó la negligencia general, mientras panelistas como Diego y Humberto defendieron parcialmente al embajador y aerolíneas, aunque reconocieron complicaciones. Advirtieron riesgos para aviones civiles confundidos con drones en la zona.
La discusión derivó en críticas al Estado mileísta ineficiente pese a despidos, coherente con abandono en incendios o Bahía Blanca, versus gestiones previas de Alberto Fernández que pararon vuelos para rescatar varados.