Turquía, con sistemas de defensa aérea de la OTAN, derribó un misil balístico iraní que sobrevoló Irak e Israel hacia su espacio aéreo, en el primer incidente de este tipo desde el conflicto.
Fragmentos impactaron en Dorthyol, provincia de Hatay, sin fallecidos ni heridos; el Ministerio de Defensa turco recalcó su capacidad para garantizar seguridad y se reservó derecho a responder a hostilidades.
El presidente Tayyip Erdogan y autoridades enfatizaron determinación para defender territorio, apoyando estabilidad regional pero listos ante cualquier amenaza.
La portavoz de la OTAN, Alison Hart, reafirmó respaldo a Ankara, condenó ataques indiscriminados de Irán y confirmó solidez en defensa antimisiles.
Estados Unidos desestimó activación del artículo 5 de la OTAN.