Estados Unidos hundió un buque iraní mediante un submarino de propulsión nuclear lejos de la zona de conflicto, frente a las costas de Sri Lanka, un episodio comparado con el hundimiento del ARA General Belgrano en Malvinas.
Especialistas destacan que tales ataques no ocurrían desde la Segunda Guerra Mundial, aunque algunos mencionan precedentes post-guerra.
El incidente se enmarca en la tensión bélica regional, con foco en el movimiento de buques petroleros obligados a pasar por el Estrecho de Ormuz.